La historia detrás del blog

Hola, soy Carlos.
Y Vietnam me cambió la vida.

No soy influencer ni periodista. Soy un español de cuarenta y tantos que fue a Vietnam por una apuesta perdida… y volvió completamente enganchado.

Todo empezó con una apuesta perdida. Mi amigo Rafa llevaba años diciéndome que tenía que ir a Vietnam, que era diferente a todo, que la comida era una religión y la gente te trataba como si te conociera de toda la vida. Yo le decía que sí, que ya iría, con esa vaguedad cómoda que tienes cuando algo te da un poco de pereza pero no quieres reconocerlo.

Hasta que un día perdí una apuesta de fútbol. El trato era ese: el que perdía compraba los billetes al destino que eligiera el otro. Y Rafa, con la sonrisa más amplia que le he visto en mi vida, dijo “Vietnam”.

“Aterricé en Hanói a las dos de la mañana, con el calor pegándome como una toalla húmeda en la cara, el ruido de las motos como fondo constante y el olor a algo frito que no sabía identificar. Y pensé: esto no se parece a ningún sitio que haya visitado antes.”

— Carlos, primera noche en Vietnam

Y tenía razón. No se parecía a nada.

Yo venía de hacer los viajes de siempre. Europa, algo de Caribe, un par de escapadas a Marruecos. Viajes cómodos, organizados, predecibles. Vietnam fue otra cosa. Fue como cuando de pequeño ibas al pueblo de tus abuelos en verano y de repente el mundo se hacía más lento, más real, más humano. Esa sensación de que la vida tiene otro ritmo y que quizás el tuyo estaba equivocado.

🍜

La gastronomía que me voló la cabeza

Mira, yo me considero buen comedor. Me gusta cocinar, me gustan los restaurantes, soy de los que leen la carta entera antes de pedir. Pero Vietnam me hizo sentir que había estado comiendo en blanco y negro toda mi vida.

El primer phở que tomé fue en un sitio que no tenía nombre en la puerta, solo una banqueta de plástico en la acera y una señora con un cucharón enorme. Costó menos de un euro. Fue el mejor caldo que he tomado en mi vida. Ahí entendí que la gastronomía vietnamita no trata de impresionarte con la presentación. Te agarra por el estómago y no te suelta.

  • 🍲
    Phở bo — el caldo que te cambia la vida. Una hora de cola en Hanói a las 7 de la mañana y lo repetiría mañana mismo.
  • 🥗
    Cao lầu de Hội An — solo existe en Hội An, con agua de un pozo específico. El tipo de plato que te hace entender el concepto de terroir.
  • 🥖
    Bánh mì — el bocadillo más perfecto del planeta. Francia dejó el pan, Vietnam puso todo lo demás y ganó la partida.
  • 🍹
    Cà phê trứng — café con yema de huevo batida. Suena raro, sabe a postre, es adictivo. En Hanói hay que pedirlo sí o sí.
  • 🌯
    Gỏi cuốn — rollitos frescos de arroz con gambas y hierbas. Lo que comes cuando quieres sentirte bien por dentro y bien por fuera.
🤝

La gente que no olvidarás

Si la comida me sorprendió, la gente me desarmó.

En Hội An, un señor de unos setenta años me vio mirando su bicicleta oxidada aparcada en la calle. Sin decir nada, hizo un gesto con la mano: tómala. No hablaba español, yo no hablaba vietnamita. Pero se entendió perfectamente. Me pasé la tarde pedaleando por los arrozales con su bicicleta y cuando volví estaba esperándome con dos tazas de té.

Eso es Vietnam. Una generosidad que no busca reciprocidad. Una amabilidad que no viene de la formación turística sino de algo más antiguo, más auténtico. Un pueblo que ha vivido guerras y dificultades que nosotros no imaginamos, y que aun así te recibe con una sonrisa que no tiene trampa.

“Viajar a Vietnam es como ir al pueblo de verano de tus abuelos. El tiempo se ralentiza, la gente te conoce aunque no te haya visto nunca y hay algo en el ambiente que te dice que aquí, las cosas importantes son otras.”

— Carlos
🏔️

Los paisajes que no caben en una foto

He visto la bahía de Hạ Long al amanecer, con la niebla entre las rocas y el silencio absoluto del agua. He conducido la moto por el paso de Hải Vân con el mar a un lado y las montañas al otro. He visto los arrozales en terraza de Sapa cambiar de color según la hora del día, del verde eléctrico al dorado al casi negro.

Son paisajes que no caben en una foto. Y lo digo sabiendo que todo el mundo lo dice y que todas las fotos de Vietnam son preciosas. Pero hay una diferencia entre ver una foto y estar ahí, sentir el aire húmedo del norte, escuchar el sonido del agua en el delta del Mekong, ver salir el sol sobre Hội An mientras la ciudad todavía duerme.

Eso no se transmite. Solo se vive. Y por eso llevo años intentando que la gente vaya.

💻

Por qué existe este blog

Cuando volví de ese primer viaje, mis amigos empezaron a preguntarme. Cómo lo había organizado, dónde había dormido, qué había comido, si era caro, si era seguro, si la gente hablaba inglés, si podía ir solo. Preguntas que yo también me había hecho antes de salir y que tardé mucho en responder bien porque la información en español era escasa, dispersa o directamente estaba desactualizada.

Así que empecé a escribir. Primero en un bloc de notas, luego en un blog. No para ser influencer ni para ganarme la vida viajando —tengo un trabajo normal y corriente— sino para que la persona que está donde yo estaba hace unos años tenga las respuestas claras, sin rodeos y de alguien que ha estado allí de verdad.

En este blog no encontrarás contenido generado por inteligencia artificial ni itinerarios copiados de otros sitios. Encontrarás lo que yo viví, lo que aprendí a las malas y lo que ojalá alguien me hubiera dicho antes de coger ese avión.

✈️
Viajes a Vietnam
4 viajes en 6 años
📍
Ciudades favoritas
Hanói, Ho Chi Minh, Hội An, Ninh Binh, Phú Quốc
🏍️
Mejor recuerdo
Paso de Hải Vân en moto, solo, al amanecer
🍜
Platos probados
Demasiados. Y ninguno del que me arrepienta.

Lo que encontrarás en este blog

  • Guías escritas desde la experiencia real, no desde el ordenador
  • Presupuestos honestos con lo que cuesta Vietnam de verdad en 2026
  • Rutas para todos los perfiles: primera vez, mochilero, viaje en pareja, familia
  • Recomendaciones de alojamiento donde yo mismo he dormido o he verificado
  • Consejos prácticos que nadie te cuenta: moneda, visado, transporte, salud
  • Sin contenido de relleno. Si no sé algo, lo digo.

Si estás pensando en ir a Vietnam y no sabes por dónde empezar, estás en el sitio correcto. Y si ya has ido y quieres volver —porque pasa siempre, te lo aviso— aquí también encontrarás inspiración.

Nos vemos en los arrozales.

✌️
Carlos
Fundador de Viajar a Vietnam · Cuarentón con demasiadas ganas de phở